Ana Lopez-Betancourt
Puerto Rico
Despedida a Buenos Aires
(Published in 1990 in Tripartita: Earth, Dreams & Powers by Coleccion Atabex)
Esta manana mientras leia un periodico en la salita del Hotel Presidente
Escuche una noticua:”Militares sublevados…”
Alfonsin mando un discurso de hombre fuerte que promete
y yo me fui a caminar por sus calles… Suipacha, Florida, Corrientes
Visitando galerias y como la que no quiere la cosa, comenze a estudiar los rostros,
las miradas, el ritmo de las voces, la costura, el remiendo, las puntadas del hilo,
los broches que cerraron la ruptura del hombre con lo humano, con la elasticidad
del tiempo, con la luz del medio dia y la magia de la luna...
Mi vista avida tragaba luces, vidrieras, ceños fruncidos, rostros cerrados,
mascaras de carnaval... rastreaba un estado de gracia o de infierno
que no se lee en el velo de ojos vacios,
ni en labios donde todavia se destila algo amargo
ni en el cruce de peatones suicidas al medio dia...
No lo pude captar detrás de la palabra escrita
Ni en tu Clarin de Buenos Aires,
ni detrás de la laguna del pensamiento en la defunta Revista Sur...
Intente ritos y mitos... en vano
Me parecio escuchar gritos, voces quebradas, gemidos
Llantos entrecortados, alaridos, golpes, golpes, quejidos...
Admire el fingido olvido de apagones, secuestros, enfrentamientos
Al tropezar con la implacable mirada de un General ofendido
Pero el pueblo quedo absuelto entre suspiros, murmullos, exilio, exterminio
Picana, golpes, sangre, pesadillas y maldiciones masticadas
Cuando el aire susurro:
“ Siempre se habla pero no se dice nada...
La verdad no puede irrumpir en el ambito donde habita la memoria”
Mañana me ire... adios Buenos Aires querido...
Mañana me ire a bordar el traje de tu memoria en palabras
Voy a pintarte un rostro con pinceladas largas
Voy a tejer sobre tu calva un sombrero de pieles
Trabajadas en llanto, murmullos, gemidos, secretos,
sangre , silencio, tortura, muertes y rostros perdidos
Voy a descifrar miradas que dicen todo sin nombre, pero se entiende:
“ Che, de su propia casa, del hospital, frente a la escuela, detrás de la Iglesia,
detrás del cuartel, frente al edificio de la esquina, detrás de aquel cerro,
Detrás del silencio, sobre la playa uruguaya, detrás del silencio,
detrás de las noches, detrás de los dias: la muerte, los jueves y pañuelitos blancos”
Mañana me ire... adios Buenos Aires querido...
Tal vez me persigan las sombras que se deslizan
Sigilosamente port tus paredes, tus galerias
Esas que invaden tus calles, la noche y el dia...
Mañana me ire de esta ciudad del silencio
Pero presiento un movimiento de repliegue
detrás de la escuela de la Marina...
Cuidado...
|